lunes, 10 de enero de 2011

Pelotas


Los pelotas y las pelotas son son dos cosas distintas pero que se parecen un montón.Fijaos si no en lo que hace una pelota que la colocas al inicio de una cuesta: rueda y rueda sin parar, sin importar lo que se pueda encontrar a su camino, el caso es que llega hasta el final. Lo mismo ocurre con los pelotas. Los colocas en un sitio y ruedan y ruedan, pisotean, amasan la pelota hasta llegar allí donde querían llegar. Los pelotas hay algo que hacen muy bien: tocar las pelotas. Cuchichean, se organizan y avanzan sin descanso por la selva, silenciosos, camuflados, sin verlos venir. Pasean tranquilos aparentando desconocimiento, como si la cosa no fuera con ellos, escurridizos como ratas, agresivos como leones. Para ser pelota hay que valer. Tienes que ser capaz de vender tu alma al diablo sin preocuparte de principios ni final, ni ética ni moral. Gente de doble cara; qué digo doble!, triple o cuadrúple. Máscaras de carnaval. Venecia está por llegar. Salvese quién pueda, el circo no ha hecho más que empezar.

P.D. Dedicado a todos aquellos que alcanzaron su meta con tan solo rodar.