Mientras descansaba tras un par de horas en la biblioteca, salí a tomar aire. Es tenebroso ver como nadie habla con nadie. Ahora todos hablan con su móvil. Me dispuse a dar un paseo por el campus y sólo ví a gente hablando con ellos mismos, o eso parece cuando todos permanecen pegados a ese misterioso aparato que tanto ruido hace.
Hace años cuando aún estudiaba y salía para ese pequeño descanso, charlaba con mis compañeros, pero ahora es imposible. A ver quién se atreve a interrumpir esas largas conversaciones de amor con esos aparatitos tan caros. Digo de amor porque todos los agarramos y nos los acercamos a nuestros rostros y le susurramos, casi besamos a nuestros teléfonos. Creo que pasamos más horas hablando con el móvil que viendo la tele....y eso ya es todo un logro!! Estamos tantas horas así, que al ver a alguien cara a cara no sabemos que decir. Yo ya sólo sé hablar con el móvil... y además me ahorro afeitarme y la ducha...
El teléfono móvil al que llama está apagado o fuera de cobertura....
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